Empresas Públicas de Medellín (EPM) es el dueño del proyecto de generación eléctrica conocido como Hidroituango. Hoy día la obra está a punto de ser el fracaso más costoso y peligroso de la ingeniería en Colombia.

La historia:

Para 1974 la Gobernación de Antioquia y EPM contrataron estudios de prefactibilidad para la construcción de una presa en Río Cauca. Se definieron tres puntos viables a lo largo de su curso, en Farallones, Cañafisto e Ituango.
Presa en Ituango: Foto: Hidroeléctrica Ituango
En Colombia la construcción de hidroeléctricas es posible debido a su condición montañosa y al curso de los ríos. Hidroituango se volvió así un proyecto con capacidad de generar el 17% de la demanda energética del país, un total de 2400 MW.
Algo era cierto, Ituango fue la mejor opción y desde 1979 se adelantaron estudios complementarios que tardaron cuatro años más. 
Fue la Sociedad Promotora Pescadero Ituango S.A. constituida por más de 50 firmas de ingeniería las encargadas de realizar todos los diseños de precisión con el fin de asegurar el éxito del proyecto, esa fase sólo se completó hasta el 2006.
Durante el gobierno del presidente Alvaro Uribe Vélez se inició la ejecución del proyecto con la declaratoria de utilidad pública de los terrenos necesarios para Hidroituango.
Se encargó a los ministros Hernán Martinez Torres, de Minas y Energía, y Carlos Costa Posada, de Medio Ambiente adelantar los trámites necesarios para poner en marcha una de las obras de ingeniería más complejas del sector energético del país.

Ituango, antes de Hidroituango

Para el año 2008 momento en que inició la ejecución del proyecto de Hidroituango ese municipio del nordeste antioqueño ya había pasado por un rosario de masacres y eventos violentos.
Antiguo puente colgante del pescadero en Ituango
Su ubicación estratégica como ruta de contrabandistas y narcotraficantes se sumó a los procesos de colonización campesina del Urabá y del Darién. Todos estos factores atrajeron actores ilegales, violencia e inestabilidad política en la región. 
De hecho, el 22 de octubre de 1997 una incursión paramilitar en el corregimiento de El Aro, en jurisdicción de Ituango dejó 17 personas muertas. Esa masacre ya estaba cantada en una región controlada por la extinta guerrilla de las Farc. 
La mezcla de factores como la ausencia del Estado, la presencia de rutas de comercios ilegales, minería ilegal y el acceso a amplias zonas de selva que aseguran la expansión de la frontera agrícola ha cobrado por décadas muertos en la región.  
A la masacre de El Aro le sobrevino por ejemplo la muerte del defensor de derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo el 27 de febrero de 1998, él había señalado los vínculos de militares y fuerzas paramilitares que perpetraron la masacre.
La constante de violencia se alternaba con el avance en los estudios de ingeniería de Hidroituango que señalaban las complejidades geomorfológicas de la zona donde se implantaría la presa, sin embargo EMP asumió el riesgo y decidió continuar.
 
Antiguo Parque de Ituango

Un desastre técnicamente previsible: el cuarto de máquinas

Para el año 2018,  el proyecto de construcción iba adelantado y aunque Hidroituango es una obra de ingeniería de unas dimensiones y complejidad única, lo cierto es que 47 años de estudios eran suficientes para determinar algunos riesgos básicos en la construcción.
Las lluvias y la remoción de materiales generaron obstrucciones en túneles que desahogaban al río Cauca, no hay que perder de vista que es el segundo río más grande de Colombia, se inició un llenado inesperado de la presa que encendió todas las alarmas.
Cuarto de maquina. Foto: El Tiempo
Nadie sabía qué hacer, generar un represamiento de un volumen tan considerable se volvió una amenaza real a municipios de aguas abajo como Puerto Valdivia, Tarazá y Caucacia, fue necesario desplazar a la población. 
El taponamiento de los túneles generó la inundación del cuarto de máquinas que estaba en plena instalación, destruyendo equipos e infraestructura, retrasando la puesta en marcha del proyecto.
Puerto Valdivia fue el municipio más afectado, los planes de contingencia no contaban con este nivel de desastre y sobre todo, nadie tiene claro a dónde ir si Hidroituango se convierte en el fracaso en el que está sumergido.
Para el 11 de enero de 2019 se encontró un socavón ubicado cerca al cuarto de máquinas, nadie contaba con ese tipo de afectaciones en la estabilidad de los suelos en este proyecto. El mayor riesgo patrimonial de este fracaso lo asume EMP con un 46% de participación.

¿En qué estamos?

Represar el Río Cauca ha traído consecuencias medioambientales que no se terminan de reconocer, ni de comprender. Además del riesgo inminente para todos los municipios que aguas abajo se encuentran en amenaza.
Foto: El Tiempo
EPM establece que el total de las inversiones del Proyecto Hidroeléctrico Ituango será de $18,3 billones, recursos que asegurarán la entrada en operación comercial de las primeras dos unidades de generación en el segundo semestre de 2022, pero para terminar el proyecto se necesita otra inversión de $2,1 billones.
Aun así, las soluciones técnicas que plantean desde ingeniería no logran responder las preguntas que deja la construcción de esta Hidroeléctrica. Finalmente, parece que 46 años en estudios y 3800 millones de dólares después no fueron suficientes para evitar el desastre.
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